Atletas nacidos en el exterior que brillan para Argentina en los Suramericanos

La delegación de Argentina en los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 no solo destaca por sus 658 deportistas que pelean en los puestos de vanguardia del medallero general, sino también por la riqueza cultural y humana de sus protagonistas.

Entre las historias que componen al Team Argentina, sobresalen casos atípicos: atletas que nacieron lejos de las fronteras nacionales —en Europa o en países vecinos— pero que eligieron cruzar el puente del afecto, las raíces o la ambición competitiva para calzarse la camiseta celeste y blanca.

El inglés que usa la camiseta de Messi 

Alec Brooke nació hace 21 años en Inglaterra, fruto del matrimonio entre su madre argentina, Marissa, y su padre estadounidense, Stephen. Sin embargo, el motor principal que lo empujó a representar al país sudamericano fue su devoción absoluta por Lionel Messi: cada vez que combate en la disciplina de espada, lleva puesta una camiseta con el rostro del capitán de la Selección.

Uno de los talentos más destacados del circuito internacional, Brooke aportó al deporte argentino una valiosa medalla de bronce en la categoría por equipos. Además, durante su paso por Rosario —una de las subsedes de Santa Fe 2026—, el esgrimista vivió un momento místico al hospedarse a escasos metros de la casa natal de su ídolo máximo.

Arsen Julfalakyan: de la política armenia y la gloria olímpica al sueño albiceleste

La historia del luchador Arsen Julfalakyan parece salida de una novela. Hijo de Levon Julfalakyan (campeón olímpico en Seúl 1988), su carrera deportiva parecía concluida en 2021 tras una trayectoria colmada de éxitos en la lucha grecorromana. Tras su retiro, asumió como legislador en la Asamblea Nacional de Armenia y se convirtió en presidente de la Comisión de Atletas de la Federación Mundial de Lucha.

Sin embargo, a sus 39 años, sintió que aún tenía fuego sagrado para competir al máximo nivel. En 2024 decidió representar a la Argentina por motivos estrictamente deportivos, impulsado por el hecho de que Armenia ya contaba con el actual campeón europeo y mundial de su categoría (Malkhas Amoyan). Con la malla albiceleste ya conquistó la medalla de plata en el Panamericano de Monterrey 2025 y ahora busca la gloria dorada en la categoría de 77 kilos en territorio santafesino.

El escuadrón boliviano que domina el ráquetbol argentino

El ráquetbol nacional se sustenta en una columna vertebral de jerarquía internacional con fuerte acento boliviano. Entre sus máximas figuras se encuentra María José Vargas, considerada la mejor jugadora del mundo en la disciplina, quien comenzó su carrera en Bolivia y hoy combina su nivel de elite con su rol de ingeniera y madre de tres hijos.

Un camino similar transitó Natalia Méndez, quien decidió migrar junto a Vargas para potenciar su carrera profesional bajo la estructura argentina, apuntando no solo a los ODESUR 2026 sino al gran horizonte de los Juegos Panamericanos de Lima del próximo año.

A este seleccionado de jerarquía se le suma Diego García, ganador en cinco categorías juveniles, cuya partida a la Argentina en 2019 generó un fuerte impacto y la lamentación pública de la Federación Boliviana de Ráquetbol por la «tremenda baja». Ya consolidado con podios en mundiales y certámenes panamericanos vistiendo la albiceleste, García pisa fuerte en Santa Fe en busca de nuevas preseas para el deporte nacional.

De Londres a Ereván, y cruzando la cordillera o las fronteras del norte, estos atletas demuestran que la patria deportiva se construye tanto con el nacimiento como con la elección profunda de un sentimiento.

Fuente Perfil

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