Barbero enfrentó a motochorros y evitó un robo
Ocurrió el sábado pasado en la localidad de Libertad. El estilista le cortaba el pelo a un cliente cuando un compañero cerraba el local y lo sorprendieron los delincuentes. Como vio todo por la pantalla salió corriendo y echó a los ladrones pese a que gatillaron el arma que tenían.
El violento episodio ocurrió el sábado pasado a la hora de cierre, cerca de las 20. Allí, Julián estaba realizando el último corte del día cuando miró por uno de los monitores que tiene en el interior de su barbería, y observó cómo su compañero era sorprendido por dos delincuentes armados que se bajaron de una moto. En la parte delantera del local funciona un kiosco, que el muchacho, de 24 años, abrió cuando comenzó la cuarentena para poder trabajar.
“Yo tenía a mi nene jugando en el salón y vi la secuencia. No lo dudé: salí como loco para evitar que entraran. Dije ‘andáte de acá que está mi nene’ y me gatillaron dos veces al pecho y otra más al piso. No salió la bala pero eran armas de verdad porque nos pegaron un culatazo a mí y otro a mi compañero”, narró el barbero
El hecho ocurrió sobre la calle Sívori al 1.600, donde hace un año y medio también le habían entrado a robar pero de madrugada. Una vez que los delincuentes salieron del local, Julián cerró la puerta y se fue hacia el fondo. Pero como los ladrones no se iban volvió para asegurarse que hubiera puesto bien la traba. Recién ahí los motochorros se fueron con el rodado en el que habían llegado.
Un dato: las víctimas no llamaron a la Policía ni realizaron la denuncia. Hay un dejo de resignación en sus palabras sobre el tema y lo único que pide es poder trabajar para alimentar a su familia. “Me enceguecí, lo único que pensé es en que estaba mi hijo. Así nos tenemos que defender”, cerró el estilista, que también indicó que «lo único que pido es seguridad para el barrio».
Fuente Merlo Hoy
