La honorabilidad no es un título, se gana

Desde este medio hemos sido reiteradamente críticos de nuestro Concejo Deliberante que alguna vez en tiempos de pandemia estuvo siete meses sin sesionar mientras los demás municipios, gobernaciones e incluso el Congreso de la Nación arbitraron los medios para hacerlo virtualmente y de esa manera cumplir con la obligación que alguna vez juraron desempeñar con honor y patriotismo.

Mostramos nuestra preocupación por las pocas veces que el mismo ha sesionado desde el inicio de la gestión de Gustavo Menéndez, incluso hasta con dos largos meses entre una y otra.

Últimamente evidenciamos que incluso una vez votadas muchas ordenanzas no se efectivizaba su cumplimiento, como por ejemplo los «Corredores escolares seguros» y las «Paradas Seguras» y que hubo por lo menos dos reuniones de la Comisión de Seguridad que no pudieron llevarse a cabo por falta de quorum.

Ahora nos preocupa la liviandad que tienen algunos concejales respecto a la importancia de los temas a tratar y el respeto que le deben a la ciudadanía. Se muestran sumamente preocupados por cambiarle el nombrar a una calle, por bautizar una plaza, o por declarar de interés algo que les cae simpático. O como ocurre con el proyecto de ordenanza presentado por la Concejal Dora Silva, preocupada por destacar la pelea de una boxeadora profesional afín a su grupo político.

Todo esto en el medio de la indiferencia de la primera minoría, un par de concejales de la oposición peronistas pintados en sus bancas, que en tres años no han elevado una sola propuesta de ordenanza y que están al límite de las inasistencias y otro par de concejales de izquierda que llegaron al recinto prometiendo cambiar la política local y lo único que hicieron hasta la fecha fue mostrar cartelitos en las sesiones.

Nos parece oportuno recordar en este punto que el Concejo Deliberante de Merlo aunque con algunos otros integrantes, no presentó durante la pandemia un solo proyecto para ayudar mínimamente ni a contribuyentes ni a los comerciantes ni a las pymes que debían tener sus negocios y empresas cerradas indefinidamente por capricho de gobierno nacional. Y que si voto en 2020 y en 2021 los incrementos de las tasas de Seguridad e Higiene entre otros impuestos.

Será mucha pretensión aspirar a que las cosas sean de otra manera, que las sesiones se den entiempo y forma como lo marca la Ley de Municipalidades, que las ordenanzas se efectivicen, que no haya concejales al borde de la amonestación por inasistencias, que tenga Quorum la comisión de seguridad, que la oposición se oponga con más firmeza alguna vez. Y fundamentalmente que se ocupen de verdad de los problemas la gente; seguimos creyendo que no.

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